Columbares ha participado en el tercer y último encuentro presencial del proyecto europeo VicTory, celebrado en Helsinky y coordinado por MAP Finland. También en las actividades celebradas en Brescia y Budapest. Con ambos eventos se ha buscado mejorar la atención a las víctimas de delitos de odio y extremismo desde una perspectiva centrada en las personas y basada en los derechos humanos. Esta asistencia se materializó a través de María Pina, investigadora del proyecto ‘Rompiendo el Silencio‘.
Durante tres jornadas, profesionales de los países socios trabajaron de forma conjunta. Analizaron el potencial de la justicia restaurativa como herramienta frente a los delitos de odio y el extremismo. Con ello, se pusieron en la diana las necesidades de las víctimas. Igualmente, se abordaron tanto sus procesos de recuperación como la importancia de construir respuestas inclusivas, relacionales y reparadoras.
Por su parte, la formación de Helsinki se centró en la creación de un círculo restaurativo. A través de una metodología participativa se sentaron las bases para aplicar prácticas restaurativas en casos de odio y extremismo. Desde una perspectiva centrada en las víctima, las sesiones abordaron la justicia restaurativa como un conjunto de métodos, tratándola como una cultura basada en valores, actitudes y relaciones, ya que este enfoque favorece la escucha, la reparación, la reconciliación y la recuperación.
Además, las personas participantes analizaron los daños que provoca el odio, el que afecta tanto a las víctimas directas como a los grupos a los que pertenecen y al conjunto de la sociedad. En este sentido, se destacó que ser restaurativo implica adoptar una mirada relacional que debe reconocer la complejidad de las relaciones sociales. También ayuda a generar condiciones para acompañar, validar y reparar el daño. Por tanto, esta tipología de justicia no sustituye a los mecanismos tradicionales de la misma sino que los complementa. Su aplicación puede reforzar el apoyo a las víctimas, favoreciendo los procesos de recuperación. También la prevención de nuevas situaciones de violencia, discriminación y exclusión.

En Brescia, las entidades y profesionales participantes analizaron varios retos. Entre ellos, el aumento del discurso de odio, la normalización de la intolerancia, la polarización social y su relación con los procesos de extremismo. Las reuniones destacaron la necesidad de promover respuestas integrales que deben basarse en los derechos humanos. También deben reconocer el papel de las comunidades como espacios de apoyo y recuperación.
Después, en Budapest, el trabajo se centró en la prevención de la victimización secundaria en casos de odio y extremismo. De esta forma, se abordó la comunicación clara, empática y adaptada a cada víctima, además de la escucha y la confianza en la intervención profesional y el bienestar emocional y mental, el que afecta tanto a las víctimas como a quienes las acompañan.
Con su participación en estos encuentros, Columbares refuerza su compromiso con la defensa de los derechos humanos, reafirmando su trabajo en la prevención de los delitos de odio. Además, promueve intervenciones que sitúan en el centro la dignidad, la reparación y la recuperación de las víctimas.
Resulta de interés destacar que el proyecto VicTory está impulsado y coordinado por la Fundación Euroárabe, a la cual agradecemos su invitación. Engloba a entidades y profesionales de Italia, Finlandia, Hungría, Portugal y España. Su objetivo es fortalecer las capacidades de los agentes implicados en la atención a víctimas de delitos de odio y extremismo. Para ello, promueve soluciones compartidas, inclusivas y centradas en las personas.
Es importante, asimismo, que el encuentro celebrado en Helsinky cerró el ciclo de formaciones presenciales del proyecto VicTory, habiendo celebrado con anterioridad dos encuentros de intercambio de experiencias en Brescia, Italia, y Budapest, Hungría.