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Lunes, 08 Marzo 2021

Mujeres Seguras y Libres celebra el 8M visibilizando el trabajo de cuidado de las mujeres inmigrantes

La división sexual del trabajo, que atribuye principalmente a las mujeres las labores de cuidado, continúa vigente y fuertemente arraigada en la sociedad

La incorporación de la mujer al mercado de trabajo es muy reciente y refleja este histórico de discriminación en el espacio público y en las actividades remuneradas, lastrando fuertemente la desigualdad laboral entre hombres y mujeres, aun cuando las leyes, al menos en teoría, otorgan un estatus igualitario.

Uno de los ejemplos más llamativos lo encontramos en uno de los sectores laborales más invisibilizados a día de hoy, el sector del Hogar y los cuidados, donde existe una marcada feminización en nuestro país, que destaca sobre todo teniendo en cuenta que la tasa de empleabilidad sigue siendo menor en las mujeres. Así, en la Región de Murcia, por ejemplo, el empleo doméstico es el único sector de cotización, en el que las mujeres alcanzan a día de hoy una empleabilidad superior a los hombres, algo que se repite a lo largo de todo el territorio español.

Además de todo esto hay que destacar que se trata de un sector en el que existe una fuerte presencia de personas extranjeras (superior al 40% de personas afiliadas en nuestro país). Hecho, que se ve influenciado precisamente porque las ofertas de empleo doméstico, son una de las principales causas de movimientos migratorios de las mujeres.

Respecto a las condiciones laborales en este sector, destaca la precariedad laboral a la que se enfrentan muchas de sus trabajadoras, junto al escaso reconocimiento social, perpetuado por los prejuicios, estereotipos y roles de género asociados a la mujer y la desvalorización del trabajo del hogar y el cuidado, que se unen, además, a un reconocimiento a nivel jurídico, que a día de hoy continua siendo escaso.

La pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto la importancia de las labores de cuidado, lo que contradictoriamente ha invisibilizado y precarizado, aun más si cabe a quienes realizan estas tareas y otros trabajos de cuidado que requieren “supuestamente” una baja cualificación.

Todo lo anterior pone de manifiesto la gran vulnerabilidad a la que se ven sometidas las mujeres migrantes trabajadoras en el sector del hogar, por ser mujeres, migrantes y trabajadoras de un sector al que todavía no se le dota de la importancia que tiene como pilar fundamental en la sociedad. Tanto es así, que la lucha de este colectivo llevó a la proclamación ya en 1988, del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar que se celebra el 30 de Marzo, con el propósito de dar a conocer la precariedad, escasa valoración y la discriminación a la que se ve sometido este sector.

El Programa para la sensibilización, prevención y protección integral en violencia de género en mujeres   inmigrantes y sus descendientes «Mujeres seguras y libres» está financiado por el Fondo de Asilo, Migración e Integración y el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del Gobierno de España.

 

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